27 jun 2011

Miradas

Cuantas penas y glorias he vivido, cuantas lágrimas he derramado, cuánto tiempo ha transcurrido, para darme cuenta de mi pasado.
Hoy hablaré de la mirada. Hay tantas, que sería imposible describirlas y mencionarlas todas, pero puedo comentar al respecto, no de igual forma, pero es posible. Hay miradas que denotan una angustia transparente, que se ve a simple vista, la cual conmueve a la gente. Miradas llanas y carentes del sentir, que solo piensan en sumar y calcular, con ambiciones que no se acaban, miradas frías y opacas. Hay miradas que te hablan siendo completo el momento, que persiguen las palabras sin ponerle el acento, que solo quieren persuadir las arenas del tiempo. Miradas que te envuelven, que oscilan cada rato, miradas que seducen al primer contacto.
Uno mira por mirar, y a veces fijamente, mira con profundidad para desenmascarar los falsos entes. Observar la clara vida, de las verdades escondidas es querer ponerle freno a un sendero de mentiras. Si se ve una tormenta, en las pupilas empañadas, un abrazo siempre ayuda, como ayuda la mirada. No menos importante es la sensación, que se percibe al momento de la unión, miradas que se cruzan pueden ser cruciales, hay miradas que no valen, y miradas especiales.
Las miradas tienden a sorprendernos, nunca se sabe que va a pasar, o para quien va dirigida dicha mirada, pero cuando al fin nos damos cuenta, y vemos que alguien nos observa, mil dudas van surgiendo dentro nuestro, mil preguntas de las cuales nos urge la respuesta, y solo debemos esperar. La paciencia siempre acosa el sentimiento de ansiedad, nos detenemos a pensar y no sabemos qué decir, pero vemos que nos ven, y ellos ven lo que vemos, a través de nuestros ojos, se deslizan pasiones, dolores, alegrías, que deslizan hasta enojos.
La mirada es un misterio, que nos habla sin hablar, un misterio que observando, se podrá develar, una carga endeudada de incógnitas infinitas, nadie sabe la verdad, pero la mirada, sea como sea, siempre está.

25 jun 2011

El Perdón Que Nos Acerca & Nos Aleja

El perdón nace del arrepentimiento. Reconocer lo que causamos, causa un sentimiento. Cuando al fin lo sentimos, queremos transmitirlo, pero a veces es tan tarde, y nos preguntamos porque hicimos lo que hicimos. No tenemos idea de cómo pedirlo, pero sabemos que debemos hacerlo, no solo por la otra persona, sino porque endereza nuestras acciones y nos hace sentir realizados con nosotros mismos.
El perdón, también llamado “disculpas”, se siente muy dentro si es sincero, se siente en el pecho y en la sangre, se siente cuando lo que sentimos es importante. No podemos dejar pasar el tiempo, sin pedirlo, ya que cada instante que va pasando, más nos acercan al abismo. Vulgar es sentir y no proceder, pero el alma quiere ceder, aunque dentro de nosotros nos cuestionemos, debemos soltar las amarras, sacar el galope del remordimiento y acabar con el suspenso que teme por el enojo. No es de importancia el enojo ajeno, si no nos percatamos de disculparnos antes de que siga pasando el tiempo.
No prendamos las cenizas de la furia y el dolor, es mejor pedir perdón.
Hagamos lo que hagamos, si el cariño es fuerte, las tormentas pasan y renace una amistad soleada, donde queda atrás el comportamiento pasado, y ese lazo que habíamos destrozado, vuelve a unir sus fragmentos poco a poco hasta restablecer esas paredes vulnerables que hoy, gracias al reconocimiento, se hicieron tan indestructibles, que reafirman la confianza que una vez, antes del acto pasado, se tenía.
Suena muy confusa la idea, y pedir perdón de hecho lo es. Es confuso aclarar el panorama de la culpa, y decir que lo sentimos, porque a veces lleva un tiempo darnos cuenta.
La culpa y el perdón, nos hacen humanos, pues son la fiel demostración de que nos equivocamos.

20 jun 2011

Siento Que Siento: La Soledad A Todo Momento

Siento que siento, que nada está bien. La soledad me abraza tan fuerte que me es imposible desatarme de ella. Una nube tan espesa cubre mi cielo y el centro de mi alma. No puedo respirar, no puedo oír más voces que la de mi propia soledad. No puedo escapar a tanta oscuridad. Soledad que me condena a tantos pasados y penas. Siento que siento que una parte se fugó, una búsqueda intensa por aquel amor, una emboscada que ha causado el dolor.
Siento tantas cosas, pero más siento no sentir nada. He llegado a esta tonta encrucijada, donde pierde el que gana. Mil tropezones que se transforman en caída, y aunque siempre queda una salida, está nube tormentosa que acapara a tu sonrisa, hace de la vida una muerte sin cenizas.
No entiendo ni veo, una ceguera profunda que me ha dejado perplejo. La soledad es mi amiga y la vida es su escolta. La sombra de la muerte camina tras de mí, haciendo de mi suerte una ruleta sin fin.
Vivo en la incertidumbre de ser alguien que rodea, está vida que no hace más que herir este pasado, de este sueño que no cabe, en el cielo de este tiempo, que se acaba en un momento, que se vuela con el viento, que a todos acorrala, y desgarra el mañana, dejándolo sin vida, vivo siempre la rutina.
Siento que siento el polvo en mi corazón, donde hace tiempo ya no hay calor, donde el cemento se secó.
Perdí las esperanzas de ahuyentar la soledad, un abrazo me alcanza, pero nunca más vendrá, perdí la razón y también perdí el valor, solo queda resignarme, al bostezo de que un día más dejó, la soledad en mi interior.
Me despido del sol, y de las estrellas, me despido del cielo lleno de acuarelas, solo queda este clima, con muchas tristezas, y no sé cuando se irá, y no sé cuando se esfumará, todo este infierno de tanta soledad.

16 jun 2011

Quiero Volver Al Pasado


Quiero volver al pasado, recuperar un bache en el tiempo, ponerme en las antípodas de la costumbre natural, e ir más allá de la física y la lógica temporal. Quiero volver al pasado, quiero vivir cada momento que ya no existe, y sacarlos de mi cabeza para gozarlos como si nunca hubieran enfrentado a mi vida. Quiero volver al pasado, quiero tenerte frente a mi en un estado anterior, y decirte cosas que imagino en el presente.
Quiero sucumbir en las mareas de la soledad, que me atrapan en este espacio temporal, quiero despertar en las arenas del pasado, y descubrirte allí aferrada a mi lado. Quiero empezar una vida hace un año, y quiero ser yo quien sea tu amor. Quiero pararme en las horas que fueron, y quiero prender de nuevo el sol que se apagó.
No puedo dejarte ir, siempre me remonto a las agujas que resonaron las cuatro de la madrugada aquel diez de noviembre, ahí empezó la magia, ahí el pasado fue feliz, ahí el presente te recuerda, y ahí el futuro te anhela.
Quiero volver al pasado y burlarme de la cuántica, quiero volver a un tiempo que la física no entiende. Quiero burlarme de la historia y de las guerras, solo quiero estar a tu lado, porque soy siempre el que te piensa. Pretendo ser el que viaja, el que recupera momentos dorados, quiero ser yo el que no te ha olvidado. Te amo, pasado, ven de nuevo a este tiempo, que te amo más que a mi vida, cuyos minutos se ve destruida.
Pasado y presente, pasado y presente, una y mil veces juego con el péndulo de la realidad, sabiendo si alguna vez, podré irte a buscar.
Pasado que pasó, pasado que dejó, una huella latente en mi corazón, pasado que me mira, pasado que lastima, pasado yo te amo, y siempre tendrás vida.