26 dic 2010

Hay Que Vencer Para Vivir

A veces no sé porque hago las cosas. Tal vez porque no pienso antes de hacer dichas acciones, o pienso, pero es escaso el tiempo que le dedico a aquello. Si hablamos de amor, saldría perdiendo, pues el mismo me ha enseñado que consigo trae sufrimiento, dolor, tristeza, y muchos más factores que afectan nuestro corazón. En él se guardan recuerdos, sensaciones, pensamientos sobre una persona en especial que se cruzó en nuestras vidas alguna vez, y aunque intentemos reemplazar a aquella personas que marco nuestra vida, no lo vamos a poder lograr nunca, ya que la misma nos enamoró tan profundamente que se nos hace casi imposible sacar a dicha persona de nuestros pensamientos y de nuestro propio corazón. Solo nos enamoramos una vez, una vez clavamos los ojos en alguien, los que siguen son solo excusas para olvidar un amor imposible, un amor no correspondido diría yo. Pero el amor es único, no compartido, en muchos casos se triunfa, en otros se pierde, pero siempre hay que seguir luchando para superar aquellas barreras que el propio amor nos impone. Si nos rendimos a la primera caída, ¿Qué va a pasar con las otras miles de caídas? Nunca, pero nunca hay que dejar de lado lo que sentimos, jamás hay que abandonar la batalla, uno si se lo propone, puede llegar tan lejos como nunca hubiera imaginado.
El amor lo puede todo según dicen, ¿Y si fracasa?, ¿Vamos a encerrarnos en nuestra habitación escuchando a bajo volumen música que nos pone aún peor? Claro, total así nuestros problemas se van por arte de magia. Esa no es la solución, no es la mejor manera de estar bien. Si bien entiendo que a veces a uno mismo le dan ganas de estar solo, por la simple razón de que quiere pensar en un llano silencio que aclara los sentidos y abre nuevos caminos en la mente, pero el estar solo lo único que hace es que nos pongamos aun más débiles ante la situación, que se nos escapen lagrimas continuamente, haciendo de nuestros ojos dos cataratas que desembocan en un rio cuyo destino final es un mar de angustia. Yo opino que hay que salir de esa habitación solitaria, y luchar, luchar por lo que uno añora, por lo que sueña, por aquello que quiere más que a nada en el mundo. Muy pocas, escasas personas lo hacen sin embargo. Hay personas agrandadas, otras falsas, hay quienes se creen lo máximo, sin saber que esos, son grandes perdedores. Quien daña, es porque antes fue dañado, y focaliza su bronca en un ser querido que nada tiene que ver. Quien ama de verdad, es porque fue amado, y lo es... pero quien no lucha, es porque acalla un enorme dolor dentro, y cree que por volver a luchar, ese dolor se va a acrecentar, pero no tiene porque ser así, hay que luchar, para seguir, hay que vencer para vivir, hay que perder para aprender… hay que sentir para querer…

25 dic 2010

Vida

La vida comienza y acaba, tiene un final. Pero uno decide como empezar a vivirla y cuando, y al mismo tiempo, uno decide cuando termina, y como termina. La vida da vueltas, es como una ruleta en pos de caer sobre otra ruleta, que a su vez caen en otra aun más grande. Una rueda que gira y gira, que solo se detiene cuando uno así lo quiere. La voluntad es el magnate esencial para vivir la vida. Es el motor de los sentimientos, es el aguijón que se enclava en nuestras cabezas y nos hace recordar. Digo “voluntad” ya que uno siempre hace lo que desea, cuando una persona no consigue olvidar a otra, no es porque no pueda, sino, contrariamente a lo que piensan todos, es debido a la falta de voluntad que hay en ese anhelo de olvido.
Vida… tan preciosa y tan finita. No sabemos por qué acaba, no sabemos por qué empieza, pero sabemos que no es vida, la que se vive con tristeza. Vida, tan extensa y tan vivida, que olvidamos que se mueren, los recuerdos que nos dañan, y es la vida quien nos habla, es la vida quien nos dicta, que la vivamos con firmeza y que crezcamos día a día. Vida, quien nos jura que se acaba, es un alma descarriada, que no sabe de vivir, solo vive de sufrir. Vida, no sabemos quien la crea, aunque lo vivamos en carne propia, nosotros vivimos aprendiendo, no es vida la que es sombra. Vida, pisadas bajo el buró de los minutos, quienes transitan sin interrupciones, olvidos que se llevan los indultos, cuando nos viven naciendo emociones. Vida, ya no es vida la que no se desea, solo es vida la que se anhela, pero la vida es una marea, que nos arrastra y nos lleva. Vida, toda vida es aventura, que se atraviesa con el alma, la vida es sangre pura, que nos beneficia y nos engaña.

Caminando Construyo Mi Destino

Más allá del sacrificio, más allá de la esperanza, por aquellos bosques de soledad se esconde la verdad. Nos enredamos en falacias cubiertas de incertidumbres que no comprendemos, que no despejamos.
Caminando suelo pensar, aunque lo hago a todo momento, pero cuando me encamino hacia una cierta dirección comprendo al fin hacía donde debo ir.

Es nefasto el tener que pensar en un camino sin final, pero es satisfactorio poder recordar que caminando puedo con la tristeza acabar, vencer la soledad y acompañar las sombras que dejaron aquellos amores que hoy ya no están a mi lado.
De pie hay que ponerse ante una caída letal, de pie hay que enfrentar la vida, para evitar más caídas, para seguir adelante, para disminuir el dolor, para comprender el amor. Caminando con la locura de mi alma, llego hacía mi incierto destino que aun desconozco, pero llego hacía esa meta sin todavía comprenderla.
Camino con el corazón hecho pedazos, pero logro caminar sin frenos, sin nada que me pueda parar, sin corazón seguiré avanzando, hasta que un amor vuelva a colocarlo en su lugar, y al fin sabré que puedo comprender el amor, y al fin podré saber lo que es amar.
Cuando camino en el desierto de esta agonía sin final, comprendo que no estoy caminando de la manera correcta, debo cambiar de estrategia, debo cambiar la metodología de mis pasos, para de esa manera llegar a la meta, y que esa misma meta no esté construída de bloques imaginarios, sino todo lo contrario, que este pavimentada de una gruesa capa de verdad y realidad.

22 dic 2010

La Culpa Que Se Siente Cuando Somos Inconscientes

Caminando por la sombra de mi ausencia, vi llegar una luz arrepentida, me pregunté mil veces a que se debía, y jamás vi llegar la respuesta. ¿Por qué surge el remordimiento? me pregunto día a día, minuto a minuto... la verdad no lo se. Nos sentimos culpables por hechos pasados, que hicieron un cambio a nuestro alrededor, una simple revolución. Por eso siempre nos hechamos la culpa, pero es más factible decir que la culpa va direccionada hacía otras personas, para evadir problemas, por temor, o simplemente lo hacemos inconscientemente.
¿Qué quiero decir con todo esto?, bueno, que dentro nuestro sentimos ese sentimiento de culpa, remordimiento por algo en lo que tuvimos que ver y que terminó mal, nos sentimos mal. Una bomba de tiempo que no tarda en estallar. Hay muchos que pueden guardar la verdad y de su boca salen puras evasivas, pero todos sabemos cómo son las cosas en realidad y que la verdad algún día va a salir afuera, y cuando ese día llegue, la culpa va a ser de tal magnitud que nos sentiríamos peor.
La culpa es aquella que nos mantiene atentos por donde vayamos, que nos hace preocupar de más. Cuando una persona siente culpa, se desespera.
Nos es fácil llevar una mochila de cemento en cada paso de nuestras vidas, no es fácil cargar con la responsabilidad de la verdad día a día. Hay que hacernos cargo en la vida, hay que hacernos cargo de nuesta propia vida. No dejemos que los demás la manejen a su antojo, pogámosle un freno a este tren que se desboca, y tomemos el control absoluto.
La culpa crece cuando somos capaces de ver la realidad, cuando al fin la entendemos. Si hicimos algo mal y comprendemos el hecho, la culpa se alimenta de eso y aumenta su magnitud.
¿Cómo liberar ese sentimiento de culpa de nosotros?, muy fácil, enfrentemos las consecuencias, digamos la verdad, que aunque creamos que seremos castigados, la realidad es que jamás lo vamos a saber si no lo intentamos. No nos guardemos lo que pasó sino que liberemoslo de nuestra piel, de nuestro ser. Escapemos de aquel sentimiento que nos mantiene presos constantemente. Crezcamos por un momento y veamos cómo agoniza esa culpa delante nuestro...
La culpa nos lleva a hacer muchas cosas, como antes dije, nos conduce a la desesperación, y nosotros somos los únicos de ponerle un final, a algo que hoy en día, parece interminable.

La Falsedad Vive Instalada En La Relidad

Mi cabeza es un mundo de ideas contrapuestas que solo gritan desaforadamente deseos que no me creo capaz de alcanzar. Este mundo en el que vivo es solo un pretexto para no ver la realidad. Creo que no hay mayor farsante que el sentimiento de amor cuando al mismo tiempo odiamos. No hace falta complicarnos demasiado, no hace falta finjir constantemente lo que no somos, es la mejor alternativa deslumbrar con nuestra transparencia a los demás. ¿Y qué importa lo que los demás puedan pensar?, cierto, no importa, pero la falsedad es nuestra némesis interminable.
Son falsos los inseguros de sí mismos, los que no creen que siendo como son en realidad puedan llegar muy lejos. Son falsos los que viven con la incertidumbre de su propia persona.
La falsedad es solo una mirada oculta tras la mascara del miedo. Es solo una muestra más de cobardía que no se puede mostrar de otra manera.
Vivamos mostrando lo que somos, critiquemos lo que no nos parece bien, y contribuyamos a un ambiente cubierto de verdad. No nos dejemos engañar por aquellas personas que apuestan su alma finjiendo una personalidad inventada e irreal. No sabemos con que nos podamos encontrar a futuro, pero si desde ahora empezamos a ser menos ingenuos, es muy probable que seamos más idóneos y no nos vean la cara y así obtener un mayor respeto.
Todo tiene un final, la verdad se sabe siempre, no es posible ocultar una cara construida de mentiras eternamente. Hay que ser más observador en la vida, mirar que tenemos y que no a nuestro alrededor. Mirar fijamente actitudes que hablan por si solas, no dejarnos llevar por la ternura de todo, y empezar a dememenuzar la realidad, que en ella, habita mucha falsedad.

21 dic 2010

El Miedo Siempre Se Puede Vencer!

Esa sensación que sentimos dentro, esa duda que nos acompaña siempre, esa razón que nos hace retroceder a cada momento... a eso... a eso lo llamamos "Miedo". Cuando una persona vive el miedo, cuando esta pendiente de ello, cuando no tiene razón y solo temor, se convierte en una persona vulnerable ante el dolor. El miedo atrae al dolor, a la soledad, al fracaso!, por eso el principal objetivo debe ser derribar esa barrera de miedos, y así, poder llegar de la mejor manera a aquello que queremos alcanzar. Hay que dejar de lado las caidas, levantarse y avanzar es la mejor alternativa!, aunque cueste, aunque sea díficil, aunque sintamos que no somos capaces, hay que levantarse!...
El miedo, un enemigo que sabe, que se alimenta de las derrotas y tropezones. Hay que saber combatirlo, la estrategia más simple puede ser la que nos haga salir de ese pozo lleno de tantas dudas y vació de valentía para ponerle fin a aquello que no nos deja avanzar.
Creo que no se avanza solo, que la fuerza sale de quienes nos aman, de quienes se preocupan por nosotros, creo que la fuerza es un conjunto de amor que es brindado por nuestros amigos, por nuestros padres, por aquellos que nos siguen en cada paso erroneo, y nos alientan en cada victoria.
El miedo, el jugador más tramposo de la historia, aquel que nos hace pensar realidades que jamás pasaron, aquel que nos hace dar un paso en falso siempre que intentamos avanzar... pero el miedo no se queda impune, con fuerza, con valor, con coraje, y sobre todo con seguridad, podemos lograr tirar abajo el muro de las dudas, y así, poder llegar adonde el miedo nos prohibió, siempre...

18 dic 2010

La Soledad... ¿Buena o Mala?

La cumbre del dolor puede hacernos abandonar todo aquello que logramos en tan solo un parpadear de ojos, puede apartarnos de lo que queremos, dejándonos solos ante lo desconocido, que hoy en día se conoce como "La Soledad".
¿Qué será la soledad no? El que no la presencia no puede saberlo, pero el que la busca puede descubrirlo por si solo. La soledad, a mi parecer, es el miedo constante de quedarse apartado de quienes ama, aun sin estarlo. Con esto me refiero a que no necesariamenta la soledad sea estar solo, sino el miedo continuo de eso.
Jamás estamos solos, aunque así lo creamos. La mano de un amigo, la oreja del padre, la palabra de un profesor... todos esos factores que forman a la "Compañía", nos acompañan. Siempre encontramos preocupación en aquellos que no fingen constantemente, en aquellos rostros verdaderos y nobles, cuyo único sacrilegio es vernos mal, y cuya satsfacción es vernos bien.
La soledad es mala, y al mismo tiempo buena. Mala para nosotros, para vivir, hay que hacerlo en sociedad, sino, no hay vida posible. El hombre no puede solo sin la mujer, la mujer no puede sola sin el hombre. El hombre en si, sea cual sea el sexo, no puede solo estando fuera de un sistema social. La soledad, por otro lado, es buena ya que permite tener un tiempo indefinido para pensar. Pensar solo devuelve claridad en esas ideas que surgieron, pensar solo conlleva a ideas más profundas que con compañia no son posibles.
La soledad, idea confusa, idea que daña, idea que acompaña. Soledad acompañada es aquella que se siente cuando una persona está rodeada de sus pares, pero al mismo tiempo está sola. ¿Cómo es esto?... y, sería así: uno puede tener todas las personas que quiera a su alrededor, pero si al momento en el que ésta está mal, los demás huyen desconsideradamente, no sirve de nada estar acompañado, así, de a momentos. La Soledad va y viene. Eso depende de uno. Uno mismo construye esa sensación y uno mismo puede derrocarla.
De preferencia el estar solo me atrae, prefiero eso antes que ver a unos falsos simios finjiendo todo el tiempo a mi alrededor. La mentira destruye las relaciones que podamos entablar a lo largo de nuestras vidas. La mejor salida nunca es la soledad, pero cuando se dan ciertos factores, la soledad es un camino iluminado para aquel que así lo desee, como yo.

La Idea De Amar (Eslabón Perdido)

Sentimiento elemental, necesario, conflictivo y confuso. Uno se preguntará ¿Y cómo se empieza a desmenuzar la idea de amor?, me refiero a que no es nada sencillo poder ponerle uno o varios calificativos a este sentimiento lleno de misterios. Pero, a la hora de hablar de esto que sentimos a menudo, por no decir, en cada momento de nuestras vidas, se requiere de una mala y buena experiencia, para conocer las dos caras de esta misma moneda. En el amor no todo es un día soleado, sin conflicto alguno, y con una sonrisa de oreja a oreja, ni todo es tormentos en cascada que caen de repente por rechazos varios, ya sea de nuestros padres, o de una chica, etc. Se necesita siempre tener presente que hay veces en que las personas no demuestran el amor, pero no quiere decir que no sientan el mismo. Es imposible no sentirlo. No existe persona tan vil, tan cruel y tan fría, para evitar sentir esto que nace cuando nacemos, y permanece vivo, aún cuando morimos, ya sea a través de recuerdos, etc.
El amor se divide, claro está, en varias facciones, no es lo mismo sentir amor por una chica, en el caso adolescente suele ser bastante problemático este factor, y a su vez no es lo mismo sentir un amor tan fuerte, tan incondicional como el amor a nuestros progenitores, o sea, a nuestros padres. Por eso mismo a esta dualidad de la idea de amor la llamo “Amor seleccionado”, tan problemático como lindo.
El amor es difícil de describir, pues es un sentimiento que se siente y por ende, no se habla. Pero podemos decir que el lenguaje del amor nos acerca a quienes amamos. Decir un “te quiero” no es lo mismo que un “te amo”, palabras que en nuestras vidas cotidianas prestan a ser confundidas. Desde mi punto de vista, siendo aun un púber no tan púber, puedo notar esas diferencias, aunque en el siglo XXI ya no es tanta la brecha que habita entre el querer o el amar, ya que uno puede conocer a otra persona y al poco tiempo le dice “te amo”, y lo que esos crédulos no saben es que el amor es un proceso que se gana y se da, pero tiene su tiempo, y quienes dicen amar en un corto período no saben ni tienen en claro lo que es ese sentimiento, lo que es vivirlo, y sobre todo, lo que es sentirlo. Apoyo el sarcasmo de los que desconocen, pero al mismo tiempo lo critico. No se puede amar sin saber qué es eso. No se puede explicar sin al mismo tiempo sentirlo. No se puede escribir todo un texto, sea poco o mucho, aunque sea la más mínima oración sin saber cada una de las letras de nuestro alfabeto.

Primer Eslabón De Una Cadena De Sentimientos

¿Cómo comenzar? - me pregunto a mi mismo- ¿Escribo o no escribo?... Finalmente me lancé. Decidí empezar, avanzcé hacía un nuevo escrito, lleno de sentimientos, lleno de emociones, para mi, y para los lectores. A lo largo de este Blog iré comentando situaciones de la vida cotidiana, situaciones que a todos nos pasan, pero que pocos tienen el valor suficiente de enfrentarlas... Pero... ¿Por qué el miedo?.. Bueno, eso lo iremos descubriendo poco a poco, paso a paso. Mi nombre es Sebastián, cargo con un apellido de origen armenio, y una moral de origen desconocido, una moral que arraza con todo, capaz de desenlazar problemas sin solucion, capaz de encontrar soluciones sin problemas. Escribiendo las personas se descargar, sienten la necesidad de eso, pero no hay mejor descarga que el llanto, que sacarlo todo afuera. El llanto, la angustia, la tristeza, son los sentimientos más rápidos que podamos encontrar, ya que nos persiguen adonde vayamos, si estamos mal, vamos a seguir pensando en aquello que nos puso asi, y no son sentimientos fáciles de olvidar, siempre quedan secuelas después del llanto, siempre quedan marcas y baches al final de la tormenta.
No es mi intensión aburrir al lector, si esa fuera la intensión les hablaría de Sarmiento o de otros temas en donde en bostezo es protagonista. Mi única intensión es expresarme con este lenguaje al que llaman "literatura"... es una cadena, y hoy, empiezo este primer eslabón, de los muchos que irán apareciendo a lo largo de este Blog.