22 dic 2010

La Culpa Que Se Siente Cuando Somos Inconscientes

Caminando por la sombra de mi ausencia, vi llegar una luz arrepentida, me pregunté mil veces a que se debía, y jamás vi llegar la respuesta. ¿Por qué surge el remordimiento? me pregunto día a día, minuto a minuto... la verdad no lo se. Nos sentimos culpables por hechos pasados, que hicieron un cambio a nuestro alrededor, una simple revolución. Por eso siempre nos hechamos la culpa, pero es más factible decir que la culpa va direccionada hacía otras personas, para evadir problemas, por temor, o simplemente lo hacemos inconscientemente.
¿Qué quiero decir con todo esto?, bueno, que dentro nuestro sentimos ese sentimiento de culpa, remordimiento por algo en lo que tuvimos que ver y que terminó mal, nos sentimos mal. Una bomba de tiempo que no tarda en estallar. Hay muchos que pueden guardar la verdad y de su boca salen puras evasivas, pero todos sabemos cómo son las cosas en realidad y que la verdad algún día va a salir afuera, y cuando ese día llegue, la culpa va a ser de tal magnitud que nos sentiríamos peor.
La culpa es aquella que nos mantiene atentos por donde vayamos, que nos hace preocupar de más. Cuando una persona siente culpa, se desespera.
Nos es fácil llevar una mochila de cemento en cada paso de nuestras vidas, no es fácil cargar con la responsabilidad de la verdad día a día. Hay que hacernos cargo en la vida, hay que hacernos cargo de nuesta propia vida. No dejemos que los demás la manejen a su antojo, pogámosle un freno a este tren que se desboca, y tomemos el control absoluto.
La culpa crece cuando somos capaces de ver la realidad, cuando al fin la entendemos. Si hicimos algo mal y comprendemos el hecho, la culpa se alimenta de eso y aumenta su magnitud.
¿Cómo liberar ese sentimiento de culpa de nosotros?, muy fácil, enfrentemos las consecuencias, digamos la verdad, que aunque creamos que seremos castigados, la realidad es que jamás lo vamos a saber si no lo intentamos. No nos guardemos lo que pasó sino que liberemoslo de nuestra piel, de nuestro ser. Escapemos de aquel sentimiento que nos mantiene presos constantemente. Crezcamos por un momento y veamos cómo agoniza esa culpa delante nuestro...
La culpa nos lleva a hacer muchas cosas, como antes dije, nos conduce a la desesperación, y nosotros somos los únicos de ponerle un final, a algo que hoy en día, parece interminable.

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