En estas mañanas de soledad, en donde despertar ya no es lo esperado, y en donde no hay más camino que quedar apartado de todos, puedo pensar, puedo escuchar las más tristes de las melodías recostado en mi cama, esperando que por arte de magia la felicidad se reavive en mi. Puedo desear no despertar otra vez, y quedar hundido en un profundo sueño que me acerque a vos, aunque te vuelva a perder cuando mis ojos den lugar al día siguiente. Rutina que enloquece y te lleva al abismo de la melancolía. En estas tardes de soledad puedo seguir pensando, sin mirar hacia otro costado que la tristeza y el vacío que se siente teniéndote tan lejos como te tengo. Ni hablar de las noches, cuando me acuesto y no puedo dormir, cuando me duermo y sigo pensándote en cada instante por el que mi alma pasa. Rutina de melancolía que se hace a un lado, me deja tirado recordando aquellos momentos que brillaban, y que me alumbraba como nunca jamás. La soledad es escurridiza, y siempre busca la manera de alejarte de quienes amás, pero no lo va a lograr conmigo, porque se debe de tener la fortaleza para enfrentar el castigo que la soledad nos ha venido a imponer, y yo, yo le doy pelea, una batalla crucial que se desencadena para impedir una derrota, que sin voluntad, es posible.Por las mañanas, por las tardes, y en la noche, nos refugiamos ante un campo de cariño, que nos protegen y logran eludir a la soledad, si perdemos eso, si no sabemos cuidarlo, ahí es cuando más vulnerables vamos a estar ante esto a lo que hoy llamamos: SOLEDAD.
perfecto cada palabra, cada frase, es una expresión exacta de lo que ahora invade los minutos de esta tarde de hoy..
ResponderEliminarTe lo agradezco! siempre nos invaden recuerdos y sensaciones que no podemos frenar, pero si tratar de transitar ese mismo momento con la mente en frio, tratando de que la soledad se reduzca y solo queden cenizas ya no "tan solas"...
ResponderEliminar