11 jul 2012

Creencias: Tejiendo Hilos Que Dominan

Tenemos creencias, la fe nos domina, porque siempre en algo o en alguien hay que depositar la carga que no sabemos en donde dejar. Las "cábalas", aquellos amuletos que no soltamos en los momentos más cruciales, en donde necesitamos aferrarnos bien fuerte, y no permitir que nada nos desplace de la meta. Fuimos, somos y seremos, dominados por la fe. Primero hay que creer para convencerse, nadie invita a las pruebas, sin depositar esperanza en aquella creencia. Imaginamos primero, creamos después. Nos inventamos un mundo alternativo, guiado por coordenadas al azar, siendo aquellas las mentores de lo que vendrá. Porque es eso, una predicción en donde no dejamos pasar a lo malo, en donde el azar ya tiene preseleccionado un lugar, lo cual de azar, ya no tienen nada. 
Vemos siempre a nuestro alrededor, miles de mundos creados, y creamos el nuestro, comparamos, debatimos, pero nunca nos desprendemos de él. ¿Por qué ocurrirá?, es la pregunta. Simple: no podemos dejar de depender de algo o alguien, porque solos no nos sentimos capaces de enfrentar la vida. Algunos crean dioses, otros objetos divinos,  pero nadie crea la verdad. En realidad la creamos, cada quien crea su verdad, ya que no hay una verdad absoluta, pero siempre es centrando su eje en las creencias incomprobables, irrefutables, que cuyos resultados no son más que el fruto de la suerte. Siempre tenemos que tener a la suerte en el trono, porque muchas situaciones se basan en ella, pero a veces no es tan bueno tener tan altas las expectativas respecto a ella, si, a la maldita suerte.
No hablo de no tener confianza, ni hablo de no creer en nada, solo hablo de ser más afines a las verdades que se basan en hechos comprobables, ya que debatir solo creyendo, no parte del debate. Hay que poner las cartas sobre la mesa, sabiendo que podemos ganar, hay que luchar en la pelea, armándose de lo empírico, y dejando lo básicamente teórico de lado. 
Si hay creencias, aunque nadie se anime a admitirlo, hay dudas, siempre. Uno se cuestiona si aquello en lo que cree, es real. Si uno cree sus razones tendrá, pero si uno logra descubrir por accidente un caso en contra de aquello en lo que deposita su fe, las dudas emergen y fluyen como la caudal de un río, que no se detiene por nada. 
¿Seremos capaces de vivir sin algo o alguien superior en el cual depositar una carga que solo a nosotros mismos nos compete?, no lo sé. Pero sé que en tanto sigamos creyendo, nunca vamos a descubrir al cien por cien, de que somos capaces. Sé que sin la mochila con la carga completa, nunca vamos a estar cara a cara con nuestros dotes verdaderos.
Son solo creencias, los hilos que tejemos con un propósito, dominarnos.       

No hay comentarios:

Publicar un comentario